Landaluce habla de incertidumbre y desconocimiento al referirse al acuerdo y cuestiona cómo se va a llevar a cabo. Añade que el gobierno les ha reunido varias veces e incluso el ministro ha comparecido pero la realidad, según Landaluce, es que todas las reuniones estaban siempre faltas de datos. Concluye puntualizando que «el buenismo se puede convertir en una decisión perjudicial».
