La regularización de medio millón de inmigrantes ilegales será un “efecto llamada” con un interés político, atraer a Podemos y para que no se hable de los muertos en el apocalipsis ferroviario. Es puro filibusterismo. Aún más filibustero es reproducir el susto para los jubilados de presentar la revalorización de las pensiones dentro de un decreto Ómnibus -que el sanchismo bautiza como decreto del “escudo social”. El decreto fracasa, naufraga en la primera derrota parlamentaria del Gobierno este año y ello puede producir inquietud entre los jubilados. Algo innecesario y tramposo. Un trágala inaceptable.
