Por primera vez vemos a José Luis Ábalos y Koldo García sentados en el banquillo de los acusados en el Tribunal Supremo, custodiados por agentes. También al comisionista Víctor de Aldama. Las defensas han jugado sus últimas cartas en esta vista previa al juicio para evitar las elevadas penas que solicita la Fiscalía: 24 años para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y 7 para Aldama. Han pedido trasladar el juicio a la Audiencia Nacional, un careo entre Koldo y Aldama, pruebas de polígrafo y la recusación de cinco magistrados. Tras la vista, los acusados deberán esperar diez días hábiles para que los magistrados resuelvan las cuestiones pendientes antes de fijar la fecha del juicio.
