Moncloa ha aprobado hoy un paquete de medidas que refuerzan la autonomía de la administración catalana pero que para los de Puigdemont son migajas, concesiones poco sólidas para restaurar la confianza con el Ejecutivo. Estas son las tres batallas que Sánchez tendrá que luchar si quiere sus siete votos. En todos ellos ha habido avances pero poco significativos a ojos de Junts. La cesión de la inmigración fue aprobada en marzo pero se encontró con la oposición de Podemos en el Congreso y no consiguió materializarse. Sobre la oficialidad del catalán en Europa, Sánchez recabó in extremis el apoyo de Alemania pero la necesidad de consenso de los 27 complica su aprobación. La última carpeta es la de la amnistía. Junts ha celebrado el informe del abogado de la Unión Europea pero la última palabra la tendrá el Supremo. Moncloa ya ha admitido que la aplicación plena de la amnistía no depende de ellos.
