Santos Cerdán acudía hoy al Senado. Podía no haber contestado pero lo ha hecho, eso sí, sin entrar a rebatir detalles concretos. Según él, lo suyo es una venganza del Estado profundo antes de la foto con Puigdemont en Bruselas. Por lo demás es inocente, no es socio de Servinabar y no ha metido mano en la caja. Entonces, dice que el Partido me ha dejado solo que todo el mundo me ha dado la espalda. Incluso ha llegado a decir que “más vale solo que mal acompañado”. El ex secretario general del PSOE no excluye al partido de entre los que le persiguen.
