Las grabaciones de las llamadas entre el maquinista del Iryo y el centro de control de Atocha revelan que el conductor solo fue consciente del descarrilamiento, pero no del choque con el tren Alvia. En la primera llamada habla de un “enganchón” y 4 minutos después reconoce el descarrilamiento, sin mencionar la colisión. Según el ministro Óscar Puente, el impacto se produjo en menos de 9 segundos, en vez de en 20 segundos como se dijo en un principio. Los audios serán clave para la investigación.
