Tres días de juicio al Fiscal General del Estado y aun no hemos visto a ningún declarante que niegue que se filtraron datos de un contribuyente por una cuestión política: se trataba de la pareja de Ayuso. Pilar Sánchez Acera, ex asesora de Moncloa ha testificado que no sabe cómo llegó el correo de la filtración a su móvil: «No puedo recordar qué periodista me lo envía, ni de que medio”. Y eso, en el Supremo no cuela. Ella sí aparece señalada como la que pretendía que Lobato jaleara la dimisión de Ayuso en la Asamblea, pero del resto, no me acuerdo, no lo sé. No sabe cómo esos datos llegaron a su móvil.
