La constructora Aquaterra, una empresa casi invisible en 2018 disparó un 4.000% su facturación durante 5 años. Etapa que coincide casualmente con el mandato de Pedro Sánchez en Moncloa. La empresa se creó en 2018 facturando aquel año 754.000 € y poco a poco fue creciendo de forma continuada hasta llegar a facturar 32,4 millones en 2023. Lo llamativo es que a pesar de que se trataba de una empresa desconocida en el sector, consiguió numerosos contratos públicos, especialmente en el área de mantenimiento y conservación de carreteras. Una situación que también mencionó Víctor de Aldama durante su declaración en el Supremo, quien aseguró que Aquaterra tenía un vínculo directo con Javier Herrero.
