Sánchez no consigue que sus socios de legislatura le den apoyo incondicional para seguir en la Moncloa. De hecho, la ronda de contactos refleja pocas ganar de pringarse con el partido de Cerdán, Ábalos y Koldo. Los socios le dicen que la desconfianza en él y su Gobierno es un hecho. Le dicen también que las explicaciones y decisiones tomadas en el PSOE no les parecen suficientes y casi todos le advierten de sus miedos a posibles grabaciones que acaben involucrando al propio Presidente.
