Entre un Rueda que niega la imposición lingüística y un Gómez Besteiro que se vende como el “azote” del nacionalismo gallego. Así transcurre la campaña de las elecciones gallegas cuyos candidatos a presidir la Xunta afrontan estos días la recta final de la campaña. El PP, que ha optado por nacionalizar el mensaje en los comicios, afronta una de sus citas clave más complejas en medio de la polémica por sus intentos de diálogo con Junts y ERC.
