El boicot a la Vuelta Ciclista a España ha desatado una tormenta internacional tras el apoyo público de Pedro Sánchez a los manifestantes propalestinos. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, le acusó de rendir homenaje a “matones” y no a los ciclistas. Mientras tanto, Suecia ha anunciado que endurecerá su legislación sobre manifestaciones ante el auge de protestas agresivas y discursos antisemitas. En Madrid, la Policía identificó entre los boicoteadores a grupos vinculados al grupo terrorista Hamás, como Al Yudur y Samidoun, prohibidos en países como Estados Unidos y Alemania. Interior sabía que preparaban acciones coordinadas, pero no reforzó el operativo: hubo 22 agentes heridos y solo dos detenidos.
