Tras la comparecencia de Víctor de Aldama ante el Tribunal Supremo, en la que aportó detalles relevantes sobre presuntos sobornos y una posible financiación irregular del PSOE, se abre un nuevo escenario de incertidumbre judicial y política. Estas declaraciones podrían tener implicaciones en distintas causas en curso, incluida la investigación de la Audiencia Nacional iniciada en diciembre, en la que la UCO estaría analizando movimientos de efectivo y los ingresos del partido entre 2017 y 2024. En su testimonio, Aldama se habría auto inculpado en un supuesto sistema de financiación irregular de partidos políticos. Según su versión, se le habría solicitado encargarse de la recaudación de comisiones en efectivo, que posteriormente se canalizarían como donaciones, así como facilitar la participación de determinadas constructoras en procesos de adjudicación pública presuntamente amañados. Este contexto adquiere mayor relevancia ante la posible evolución judicial del caso que afecta a José Luis Ábalos, cuyo desenlace podría influir en el panorama político.
