¿Cómo puede ser que el PSOE reciba la cuestión del encarcelamiento de Cerdán sin insultar a los jueces? ¡Esto es nuevo! Y coincide con que el Supremo sitúe al gañán de Santos, el electricista de Milagro, como capo de la trama. Aquí hay algo sospechoso: hay pasteleo. El Supremo no busca a “Míster X”, y el Gobierno respeta a los jueces. Hay preguntas en el aire que debemos hacernos: ¿Cómo es posible que el secretario de organización del PSOE haya podido obtener 5 millones de euros en mordidas por obras? Y lo ha hecho desde fuera con un teléfono y un ordeno y mando.
