Trump dice que va a romper toda relación con España por ser un aliado terrible. Y es que el presidente español lo mide todo con la miopía de lo doméstico, lo que le lleva a contestarlo internacional con los safios argumentos de sus partidos de ultraizquierda en España. Que el mundo no entienda, o que se burlen de sus decisiones, le da igual. Él busca con sus gestos movilizar tras el a la ultraizquierda española. Por eso usa la máxima de situarse “en el lado correcto de la historia” tanto con Palestina, como con Maduro como ahora con los ayatolas.
Sánchez es la chanza de muchos: el ministro de Exteriores de Israel ironiza, cada vez tiene menos aliados: Maduro, Jamenei…. Otros lo hacen de forma menos irónica como los que piden que España sea expulsada de la OTAN o los que califican al Gobiernos de Sánchez de “traicionero”, que siempre se equivoca de bando.
