Nunca hemos vivido una caída de naipes que permita decir que a Pedro Sánchez se le acabó la suerte. Ahora parece que las cosas cambian: ha conseguido aprobar la ley de amnistía pero no va a poder beneficiarse de ella. En catalán dirían: “Mal negoci” no hace falta traducción… ¿Qué lealtades le deban ya a Sánchez los que han sido amnistiados? Pues eso, como le gusta decir a Sánchez. Pocas horas después de que Aragonés convocara elecciones en Cataluña, Sánchez desistía de los presupuestos para este año. Sabe que sus aliados han entrado en fase olla de grillos y mejor dejarlo. Al mago Sánchez se le caen los platillos
