Henri Parot, condenado por el asesinato de decenas de personas, entre ellas cinco niñas, ha recibido el tercer grado y podrá cumplir el resto de su condena en semilibertad. Las víctimas denuncian una decisión «fraudulenta» y alertan de la progresiva salida de prisión de los etarras. En 2024, 21 fueron excarcelados y alrededor de 30 accedieron al tercer grado.
