La propuesta del Gobierno para que el catalán, el gallego y el euskera sean idiomas oficiales en la Unión Europea no ha salido adelante por falta de apoyo de los 27 países miembros. Italia, Alemania y Finlandia, entre otros, pidieron más tiempo y garantías ante las dudas sobre costes y normativas, lo que llevó a España a retirar la propuesta y posponer su debate. Este compromiso pendiente con Junts responde exclusivamente a motivos políticos nacionales, con el objetivo de fortalecer la legislatura de Sánchez. Salvador Illa cargó contra el PP, acusándolos de bloquear las gestiones del Gobierno y confía en que estas acabarán dando resultados.
