Al PSOE le crecen los frentes, al modelo de partido corrupto que paga en sobres; al Gobierno con falta de transparencia que mantiene contactos con Marruecos a puerta cerrada; se une el frente del feminismo ¿Soy feminista, porque soy socialista? Decía Ábalos. Pues parece que no. EL PSOE está descuajeringado por las denuncias varias contra Paco Salazar un próximo de Sánchez en Moncloa durante 6 años en quien se pensó para sustituir a Santos Cerdán como secretario de organización. A Salazar se le ha protegido desde arriba de estas denuncias, perdidas en un cajón hasta que un medio de comunicación las afloró.
