El semanario británico ‘The Economist’ destaca el aislamiento internacional de Pedro Sánchez, atribuyéndolo a su papel como líder del movimiento anti-Trump en Europa. Señala que esta postura ha debilitado el peso de España en los foros internacionales, ejemplificado por la exclusión de Sánchez de la cumbre sobre Ucrania en la Casa Blanca. A pesar de ser presidente de la cuarta economía de la UE y firme defensor de Ucrania, fue marginado mientras otros líderes europeos sí participaron. El medio critica los choques con EE. UU., especialmente con el gasto en defensa, y advierte que desafiar a Trump sin alianzas ha restado influencia a España.
