Pedro Sánchez reconoce haber cobrado dinero en efectivo del PSOE, pero niega que las cantidades superen los 1.000 euros y defiende la legalidad del uso de metálico en el partido. Rechaza la existencia de sobresueldos y asegura desconocer qué eran las chistorras. Justifica la salida de Ábalos en 2021 como necesaria para “dar un impulso al Gobierno tras la pandemia” y evita pronunciarse sobre el uso de dinero público para prostitutas, remitiéndolo a la justicia. El PP lo desafía a un careo con Ábalos y Aldama.
