El primer ministro británico, Keir Starmer cometió el error de reconocer el Estado de Palestina para distraer a la opinión pública de sus escándalos y de la inmigración descontrolada. La ola de antisemitismo que atraviesa Reino Unido que, por el momento, ha tenido su máxima expresión en el atentando a una sinagoga de Manchester se podría volver contra el gobierno
