José Javier Esparza, autor de ‘La Cruzada del Océano’, explica que muchísimos indígenas fallecieron por el choque vírico que se produjo tras la llegada de los españoles. Estos portaban enfermedades desconocidas en América frente a las que los indios no habían desarrollado inmunidad. Los amerindios morían a mansalva y nadie sabía por qué. Algo que llevó a algunos, como Bartolomé de las Casas, a atribuir las muertes a la brutalidad de los encomenderos. Dato crucial: el aluvión de fallecimientos se produjo tras las conquistas con la llegada de los niños y del ganado a los virreinatos. La acusación de genocidio no se sostiene.
