El comisario de Comercio de la Unión Europea, Maros Sefcovic, afirmaba este miércoles que el bloque tiene predisposición a entablar negociaciones con la Administración Trump sobre materia de aranceles. Concretamente, el objetivo sería evitar una guerra comercial trasatlántica, mediante una reducción de su arancel al diez por ciento sobre los automóviles.
«Esto es algo que estamos dispuestos a discutir», aseveraba en un evento organizado por el American Enterprise Institute (AEI), tras el que se reuniría con funcionarios estadounidenses.
«Trump es un gran negociador»
Sefcovic dijo además que la Unión está lista para confeccionar un acuerdo de mayor envergadura con Trump. Este abordaría también el aumento en el gasto en defensa, o cuestiones sobre la regulación de grandes empresas tecnológicas. «Sé que Trump es un gran negociador y que se planteó la idea de elaborar un impresionante paquete de ‘Gran Acuerdo’», admitía el comisario y ex diplomático eslovaco.
Y con respecto a las protestas del republicano sobre las barreras comerciales europeas, Sefcovic contestaba que el mercado europeo cuenta con tasas arancelarias promedio con respecto a las de Estados Unidos. Eso sí, el bloque comunitario ya ha prometido represalias contra el país norteamericano, si la Administración Trump cumple y finalmente impone aranceles a productos europeos.
Las protestas contra los aranceles europeos
«Para proteger los intereses europeos, no tendremos más opción que responder con firmeza y rapidez, pero esperamos evitar esa situación (es decir, el sufrimiento innecesario de las medidas y contramedidas) y seguir comprometidos con un diálogo constructivo», afirmaba tajante. Y es que, para Sefcovic, no hay «justificación para aumentos arancelarios repentinos y unilaterales por parte de EEUU».
Y es que Donald Trump había manifestado su descontento con el arancel del diez por ciento que la UE aplica a los automóviles, y que según él es considerablemente más alto que el del 2,5 por ciento que aplica Estados Unidos. Por ello, el magnate ya propuso imponer aranceles a las importaciones de automóviles, semiconductores y productos farmacéuticos de alrededor de un 25 por ciento. Además, dice que prevé aumentar dichas tasas dentro de un año, desde su entrada en vigor.