El Congreso ha vuelto a ser escenario de un enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, marcado en esta ocasión por la situación de Ceuta, las relaciones con Marruecos y varios asuntos de la actualidad política española.
El presidente del PP ha acusado a Sánchez de «desproteger a su país» frente a una supuesta «agresión consentida o impulsada por Marruecos». Feijóo ha reclamado al jefe del Ejecutivo que convoque elecciones y ponga fecha a la cita con las urnas.
Sánchez ha respondido que los comicios se celebrarán el próximo año y ha asegurado que el PSOE volverá a imponerse en las elecciones. Durante su intervención, el presidente ha afirmado: «Nos veremos en las urnas y les volveremos a ganar», después de cometer un lapsus al referirse al año de la próxima convocatoria.
El rifirrafe entre ambos dirigentes se ha producido durante una sesión en la que también han aparecido otros asuntos, como la decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente el derecho al voto de españoles nacionalizados al amparo de la denominada ley de nietos y los resultados obtenidos por España en el último informe PISA.
Cruce de acusaciones por el voto exterior
Sánchez ha reprochado a Feijóo su posición respecto al derecho al voto de los españoles que obtuvieron la nacionalidad a través de la conocida como ley de nietos. El presidente ha acusado al líder popular de querer «cercenar el derecho al voto de miles de españoles».
Feijóo, por su parte, ha acusado al Gobierno de intentar «manipular el censo» y ha cuestionado que la estrategia vaya a prosperar. La suspensión cautelar del derecho al voto se produjo a raíz de un recurso presentado por Iustitia Europa y Vox.
El líder del PP también ha utilizado su intervención para lanzar duras críticas contra Sánchez por las investigaciones y polémicas que afectan al entorno del Ejecutivo y del PSOE.
«Su problema es que su futuro político y procesal depende del silencio de muchas personas», ha señalado Feijóo. En su intervención ha citado, entre otros, a la gerente del PSOE, que debía declarar en la Audiencia Nacional por los pagos del partido relacionados con Leire Díez, al exministro José Luis Ábalos, al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y al rey de Marruecos, Mohamed VI.
A juicio de Feijóo, Sánchez «no es un presidente libre» y no está en condiciones de garantizar la protección de España ante una posible actuación de Marruecos.
Sánchez carga contra Feijóo y Abascal
El presidente del Gobierno ha rechazado las acusaciones del líder del PP y ha defendido que su Ejecutivo pretende garantizar la igualdad de todos los ciudadanos en materia de derechos políticos.
Sánchez ha acusado a los populares de querer establecer ciudadanos de primera y de segunda, mientras que, según ha defendido, su posición pasa por que haya «ciudadanos todos de primera, todos con derecho al voto». En este contexto, ha reivindicado también a los españoles cuyos padres o abuelos tuvieron que emigrar.
El jefe del Ejecutivo ha recordado que, después de la aprobación de la Ley de Memoria Democrática, que entró en vigor en octubre de 2022, el PP logró imponerse en el voto exterior.
El debate también ha contado con la intervención del líder de Vox, Santiago Abascal, quien ha acusado a Sánchez de estar sometido a las presiones de Rabat. El presidente ha respondido calificando a Abascal de «amenaza para la democracia» y ha criticado los insultos que, según ha denunciado, recibe habitualmente.
«Me llaman perro. Seré un perro, pero a diferencia de usted no tengo amo», ha replicado Sánchez durante el intercambio.