El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, ha declarado este jueves que entre 100 y 120 venezolanos, tanto civiles como militares, murieron durante la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, según informó el propio funcionario en un acto transmitido por televisión estatal. Saab calificó la acción de “hecho sin precedentes”, realizado “por la vía de la fuerza” y, en sus palabras, al margen de la legalidad internacional.
El fiscal atribuyó al operativo militar el uso de helicópteros artillados, bombardeos con misiles e incluso armas químicas, y afirmó que hubo daños en zonas residenciales. Saab sostuvo que la actuación de las fuerzas estadounidenses —que, según Washington, llevó a cabo la captura del líder chavista sin pérdidas propias— violaría tanto la Constitución de Estados Unidos como diversas convenciones internacionales de derechos humanos, entre ellas instrumentos de la Naciones Unidas y de la Corte Penal Internacional.
Sin embargo, las cifras de víctimas de este tipo de operaciones suelen ser objeto de disputa. Fuentes independientes y análisis internacionales han señalado números menores en cuanto a bajas identificadas directamente en combate, con estimaciones de víctimas entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad locales que no alcanzan las cifras del fiscal venezolano.
Este anuncio oficial llega en un momento en que el Gobierno de Estados Unidos sostiene que la operación fue ejecutada con un enfoque quirúrgico para cumplir objetivos específicos de captura, en el marco de su política contra el narco-terrorismo, y ha celebrado el resultado sin reconocer bajas propias significativas. La comunidad internacional sigue dividida en la interpretación legal y política de estas acciones, mientras en Venezuela las autoridades chavistas califican la operación como una agresión y apelan a instancias del derecho internacional para denunciarla. El pueblo venezolano, mientras tanto, sigue de celebración atisbando por primera vez su libertad, y la de tantos presos políticos del régimen.