Los capitanes de la selección española, especialmente Álvaro Morata, Rodrigo Hernández y Daniel Carvajal, mostraron una clara indiferencia hacia Pedro Sánchez durante el recibimiento en el Palacio de la Moncloa el pasado lunes tras ganar la Eurocopa. Los principales jugadores del equipo, máximos representantes del vestuario, apenas prestaron atención al discurso del presidente del Gobierno.
«Bienvenidos a la casa de todos los españoles y españolas. Enhorabuena por el título. Quería daros las gracias por haber dado la mejor versión de España, por haber mostrado la capacidad de esfuerzo, de remontada, de espíritu, de equipo…», comenzó Sánchez su discurso. Sin embargo, muchos jugadores, y en particular los capitanes Rodri Hernández, Álvaro Morata, Jesús Navas y Dani Carvajal, mostraron indiferencia.
En contraste con la atención prestada al Rey Felipe VI durante el recibimiento en el Palacio de la Zarzuela, los jugadores de España, especialmente los capitanes que se situaron más cerca de Sánchez, mostraron desinterés hacia el presidente del Gobierno. Las expresiones faciales reflejaban compromiso y seriedad, evidenciando que estaban presentes por obligación.
La negación de los capitanes en ir a Moncloa
La imagen fue muy sonada. Mientras hablaba Sánchez, Morata miraba para un lado, Rodrigo al suelo y varios de sus compañeros igual. La indiferencia fue total y los futbolistas de la selección confirmaron con sus gestos que no querían estar ahí, pero la visita era un compromiso de la Federación Española de Fútbol y de su presidente, Pedro Rocha, que no quiere más problemas de los ya existentes con el Gobierno de España.
El recibimiento a los campeones de la Eurocopa en la Moncloa fue muy tenso. El futbolista que mejor lo representó fue Dani Carvajal, otro capitán de este equipo campeón, que dio la mano al presidente del Gobierno por compromiso y sin mirarle a la cara. Similar fue la actitud de jugadores como Joselu o Jesús Navas.