La Fundación Uniteco ha celebrado hoy la Jornada Técnico Sanitaria «Ensayos Clínicos: un activo estratégico para la innovación sanitaria en España», un encuentro que ha reunido a 150 asistentes y a representantes del ámbito hospitalario, la investigación, la industria farmacéutica, la administración pública y el Congreso de los Diputados.
A lo largo de la mañana, el programa ha combinado dos mesas redondas y una charla magistral para abordar los retos que condicionan hoy la investigación clínica en España: desde las condiciones en las que trabajan los equipos hasta el marco normativo y contractual en el que se desarrollan los ensayos.
Apertura: la investigación clínica como prioridad estratégica
La jornada ha arrancado a las 10:00 horas con la apertura institucional, a cargo de Juan Pablo Núñez, Secretario General de la Fundación Uniteco y CEO de Uniteco, en la que se ha destacado el papel de los ensayos clínicos como vía de acceso temprano a nuevos tratamientos para los pacientes y como motor de innovación, de generación de conocimiento y de atracción de inversión para el sistema sanitario.
«Estamos en el Congreso de los Diputados, el lugar en el que nuestra sociedad debate y construye buena parte de las decisiones que marcarán nuestro futuro. Lo hacemos para tomar las decisiones necesarias y que dentro de diez años podamos seguir diciendo que España es uno de los grandes referentes europeos en investigación clínica.» Juan Pablo Núñez, secretario general de Fundación Uniteco y CEO de UNITECO.
Primera mesa redonda: personas y ejecución
Bajo el título «Condiciones laborales, recursos y eficiencia operativa en los ensayos», la primera mesa ha puesto el foco en los equipos que hacen posible la investigación clínica. Moderada por Luis de Haro, director de iSanidad, ha contado con la participación de Esther Aleo Luján, directora médica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús; Reyes Boceta, directora de Desarrollo e Investigación Clínica en GSK España; Cristina Caramés, directora Asistencial y de Investigación Corporativa del Grupo Quirónsalud; Manuel Cuenca, subdirector general de Evaluación y Fomento de la Investigación en el ISCIII; y Alfonso José Santiago Marí, director ejecutivo de Fundación Pethema.
Durante la misma, los participantes han intercambiado puntos de vista sobre la dotación de recursos, la organización de los centros y las condiciones de los profesionales implicados, así como sobre las palancas para ganar eficiencia sin comprometer la calidad ni la seguridad de los pacientes.
«Existe una brecha territorial que exige contar con circuitos de preselección remota, para evitar que el paciente tenga que desplazarse si finalmente no corresponde. Además, los pacientes que participan en un ensayo no están incluidos en el SIFCO. Por ello, es necesario garantizar la igualdad de condiciones, agilizar la burocracia y tener en cuenta la carga de trabajo que los investigadores vienen arrastrando desde hace años». Esther Aleo Luján, directora médica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.
«La investigación clínica está muy concentrada territorialmente. Tenemos que facilitar la participación de pacientes de áreas más despobladas, donde el acceso a otros centros puede resultar más difícil. Existe una enorme brecha que debemos subsanar, pero también un gran potencial para investigar y crecer en áreas menos representadas. Es una prioridad absoluta y, en España, estamos comprometidos con facilitar el acceso a estas zonas». Reyes Boceta, directora de Desarrollo e Investigación Clínica en GSK España.
«Tenemos una gran oportunidad para aprovechar toda nuestra capacidad y ser más ágiles en su ejecución. Para ello, es necesario integrar la investigación clínica en los flujos de los hospitales, con una orientación enfocada en el paciente. un hospital que integra la investigación es un hospital que aprende más rápido, hace mejor las cosas y genera más valor para sus pacientes». Cristina Caramés, directora Asistencial y de Investigación Corporativa del Grupo Quirónsalud.
«Las nuevas generaciones quieren trabajar y conciliar, por lo que debemos desarrollar modelos mixtos de carreras profesionales. En los próximos años, la investigación clínica tendrá también un papel en Atención Primaria, donde contamos con pocos profesionales, especialmente ante el desarrollo de enfermedades de larga duración. Tenemos que desarrollar sistemas mixtos y conseguir que la investigación esté mejor retribuida». Manuel Cuenca, subdirector general de Evaluación y Fomento de la Investigación en el ISCIII.
«La digitalización debería llegar a todos los hospitales y sistemas, ya que mejora la eficiencia y la economía de los estudios. La IA generativa resulta un elemento importante por su capacidad para manejar grandes cantidades de información en muy poco tiempo y puede convertirse en una herramienta aliada para el avance científico». Alfonso José Santiago Marí, director ejecutivo de Fundación Pethema.
Charla magistral: ¿qué arriesgamos y qué ganamos con los ensayos clínicos?
Durante la charla magistral han reflexionado sobre el equilibrio entre riesgos y beneficios de la investigación clínica. En ella han intervenido Melchor Álvarez de Mon, jefe de Servicio de Enfermedades del Sistema Inmune-Oncología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias; Pilar Garrido, jefa de Servicio de Oncología Médica del Hospital Ramón y Cajal y expresidenta de Facme; y Jesús García Álvarez, jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada del Hospital Universitario Ramón y Cajal.
Desde la experiencia clínica en oncología, inmunología y cardiología, la sesión ha puesto sobre la mesa qué se gana —en acceso a innovación, en calidad asistencial y en conocimiento— y qué riesgos conviene gestionar cuando un país apuesta por investigar.
«Los ensayos clínicos son una oportunidad para mejorar la profesión y desarrollar una atención asistencial más detallada y precisa, basada en el dato. El gran beneficiario es la persona, pero también el sistema y la sociedad».
Melchor Álvarez de Mon, jefe de Servicio de Enfermedades del Sistema Inmune-Oncología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias.
«España ha sido uno de los países con mayor capacidad de reclutamiento. En este contexto, la investigación académica, a través de grupos cooperativos, es crucial para poner el foco en cuestiones relevantes para el sistema. También es fundamental impulsar a las nuevas generaciones, desarrollando la figura del médico investigador como un valor añadido tanto para los pacientes como para el propio sistema». Pilar Garrido, jefa de Servicio de Oncología Médica del Hospital Ramón y Cajal y expresidenta de Facme.
«Invertir en ensayos clínicos es invertir en certidumbre y seguridad. Contribuyen a mejorar la calidad del sistema sanitario y la carrera profesional, al tiempo que permiten acceder de forma temprana a tratamientos a los que, de otro modo, no sería posible. Por ello, existe una oportunidad para integrar los ensayos clínicos a las nuevas tecnologías, que nos permiten ofrecer un seguimiento aún más intensivo. En definitiva, adaptar la investigación al siglo XXI». Jesús García Álvarez, jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada del Hospital Universitario Ramón y Cajal.
Segunda mesa redonda: normas, contratos y ética
La segunda mesa, titulada «Hacia una regulación basada en riesgo y un marco justo para promotores académicos», ha trasladado el debate al terreno normativo. Moderada por Juan Pablo Núñez, secretario general de Fundación Uniteco y CEO de UNITECO, ha reunido a Rafael Belmonte, diputado del Partido Popular por Sevilla en el Congreso; Iván Sánchez Serrano, portavoz del grupo parlamentario de VOX en las Cortes de Castilla-La Mancha y presidente provincial de VOX en Guadalajara.
En 40 minutos, los participantes han contrastado sus planteamientos sobre cómo avanzar hacia una regulación proporcional al riesgo de cada ensayo y sobre las condiciones que permitan a hospitales, universidades y grupos cooperativos actuar como promotores en igualdad de condiciones.
«Un ensayo clínico se hace en un hospital, con un equipo investigador y con pacientes. Pero que se haga aquí, y no en otro país, depende en buena medida de decisiones que se toman en lugares como este: de las leyes que se aprueban, de los presupuestos que se dotan, de la agilidad con que funcionan las administraciones y de la seguridad jurídica que se ofrece a quien decide invertir. Y depende también de algo que ningún promotor puede resolver por sí solo: que un paciente de cualquier comunidad autónoma tenga la misma oportunidad de acceder a un tratamiento en investigación». Juan Pablo Núñez, secretario general de Fundación Uniteco y CEO de UNITECO.
Conclusiones de la jornada
Tras el intercambio de experiencias y el debate entre los participantes, la jornada ha dejado las siguientes conclusiones:
- Los ensayos clínicos son un activo estratégico para el país, que aporta acceso temprano a la innovación a los pacientes, conocimiento al sistema y atractivo para la inversión.
- Invertir en las personas, en sus condiciones de trabajo y en la eficiencia operativa de los centros es una condición necesaria para investigar con calidad.
- Una regulación basada en el riesgo y un marco contractual claro y equilibrado, que reconozca el papel de los promotores académicos, contribuirían a reforzar la competitividad de España.