Los Mossos d’Esquadra tratan de determinar si el muro que provocó el descarrilamiento de un tren de Rodalies en la localidad barcelonesa de Gelida se derrumbó antes o después del paso del convoy, un extremo clave para esclarecer las causas del siniestro y posibles responsabilidades.
La investigación policial se centra en reconstruir la secuencia exacta de los hechos, analizando el estado del muro, la vía y el material ferroviario, así como los datos técnicos del tren y los testimonios recabados en la zona. El objetivo es establecer si el colapso de la estructura fue previo al paso del tren o si se produjo de forma simultánea.
En este sentido, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que el muro se derrumbó “al paso” del tren, lo que, según ha explicado, impidió que el maquinista tuviera margen de maniobra para evitar el accidente. Esta versión apunta a un suceso súbito e imprevisible, aunque deberá ser confirmada por la investigación en curso.
Mientras avanzan las diligencias, Rodalies habría anunciado que recuperaría el servicio este jueves a partir de las seis de la mañana, tras permanecer más de 24 horas completamente interrumpido en toda Cataluña como consecuencia del descarrilamiento, pero esto no ha ocurrido.
El accidente de Gelida se suma a una sucesión de incidentes ferroviarios recientes que han intensificado el debate político y social sobre el estado de las infraestructuras, el mantenimiento de la red y la seguridad del servicio ferroviario, especialmente en el ámbito de Rodalies.