Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, ha propuesto una revisión del modelo autonómico de España para lograr un mejor reparto de competencias, y «también las responsabilidades». Y si bien añadía acto seguido que el sistema autonómico no tiene problema, sí considera que debe cambiar la «mentalidad» de quienes las gestionan.
Así, en una entrevista en Onda Cero, Puente planteó que la evolución de este sistema ha dado pie a algunas situaciones en las que las administraciones autonómicas asumen funciones sin asumir toda la responsabilidad de los resultados. Pero tras la nefasta reacción política a la DANA, y tras abrirse un debate sobre las competencias de su gestión, el ministro se ha visto obligado a salir a defender el sistema actual.
El concepto de «responsabilidad compartida»
«La corresponsabilidad en un Estado en el que las competencias están muy distribuidas es esencial. Es decir, no vale tener competencias y luego decir, no, que esto me ayude no sé quién, esto no es cosa mía, esto que me manden dinero. Vamos a intentar, si las competencias están repartidas, que repartamos también las responsabilidades», se quejaba Puente.
Por tanto, se centra en el concepto de «responsabilidad compartida» para pedir un cambio en la gestión autonómica. Sin embargo, si bien califica el Estado autonómico de «muy bien dimensionado y muy bien estructurado», acto seguido admite que este es «un poco extraño», refiriéndose a que las Autonomías no recaudan impuestos. Acto seguido, alude a su propia experiencia para argumentar su posición: «Yo que vengo de un ayuntamiento, que he sido alcalde ocho años, y en mi ciudad se recauda el 45% o el 50% de los recursos que el ayuntamiento emplea y gasta. Una autonomía recauda el 5% con mucha suerte. Todo es pedir».
Pero a la hora de atribuir la competencia en la gestión de la DANA, Puente dice que es algo «tentador», pero aun así ha decidido no entrar en el debate. Cree que lo fundamental actualmente es «la realidad que hay por delante». Terminaba entonces comentando que «luego habrá tiempo para debatir sobre protocolos, sobre nuestro Estado autonómico, si está bien organizado o no, qué ha fallado, habrá fallos humanos, habrá fallos a lo mejor normativos, en fin, eso corresponde a otro momento».