El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comunicado al juez Juan Carlos Peinado su disposición para declarar por escrito como testigo en la causa en la que su esposa, Begoña Gómez, está siendo investigada por presuntos delitos de corrupción en los negocios y tráfico de influencias. Esta postura se ha expresado en un documento remitido al titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, fechado este miércoles. El líder socialista ha mencionado que conoció la citación a declarar en calidad de testigo a través de los medios de comunicación.
En su carta dirigida al juez, Pedro Sánchez subraya su compromiso de colaborar con la administración de Justicia, siempre respetando la Constitución Española y las leyes, las cuales considera fundamentales para el Estado de derecho. Asimismo, argumenta que su testimonio debería darse en conformidad con lo dispuesto en el artículo 412.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Este artículo establece que el presidente del Gobierno, junto con otros altos cargos, está exento de presentarse físicamente ante el juez, aunque no de declarar. En su lugar, pueden ofrecer su testimonio por escrito acerca de los hechos que conozcan.
El artículo 416 de la misma ley también ofrece una protección adicional a Pedro Sánchez, eximiéndolo de testificar en contra de su cónyuge, Begoña Gómez. Este artículo ampara a los familiares del procesado en línea directa, incluyendo cónyuges o parejas, y permite abstenerse de declarar en situaciones que puedan implicar conflictos personales.
El líder del Partido Socialista sostiene que, de acuerdo con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, su testimonio debe ser entregado por escrito debido a su rol como jefe del Ejecutivo. En su declaración, enfatiza que su presencia física está intrínsecamente vinculada a su cargo de presidente del Gobierno. El juez Juan Carlos Peinado había programado su comparecencia para el próximo 30 de julio a las 11:00 horas, indicando que se desplazaría hasta La Moncloa para realizar la prueba testifical.
Al optar por esta vía, el presidente busca cumplir con la ley mientras protege su posición y el delicado equilibrio entre sus deberes oficiales y asuntos personales.