Una fisura grave en la línea de Alta Velocidad que une Madrid y Valencia ha obligado a ADIF a imponer una limitación de velocidad de 30 km/h en un tramo crítico de la infraestructura. La incidencia se localiza en el kilómetro 117,5, a la altura de Tarancón, y afecta a un cambio de vía, uno de los puntos más sensibles para la circulación ferroviaria. Fuentes del sector ferroviario señalan que el problema no es reciente y que ya se detectó al menos la semana pasada.
