Jornada complicada para Pedro Sánchez. Una jornada que el presidente del Gobierno no olvidará fácilmente. Pedro Sánchez amanece hoy con el Congreso dándole la espalda y el Tribunal Supremo ocupando todos sus pensamientos. Dos frentes simultáneos que retratan, con cierta crudeza, la fragilidad de un ejecutivo que cada vez tiene menos margen. PP, Vox y Junts han tumbado la prórroga del decreto de alquileres. Una medida que afectaba directamente a cerca de un millón de contratos que vencen entre marzo de 2026 y diciembre de 2027, y que permitía limitar las subidas al 2% anual. Se abre ahora un vacío legal de consecuencias previsiblemente graves para miles de inquilinos: ya durante su vigencia se multiplicaron los conflictos entre arrendadores y arrendatarios, y los expertos anticipan una avalancha de demandas en los tribunales. Un caos jurídico que, como tantos otros, acabará resolviéndose en los juzgados.
