En el ámbito internacional, la actuación de España ha suscitado críticas y cuestionamientos en la última semana. La omisión de enviar una representación oficial a la toma de posesión del presidente argentino, a pesar de los estrechos lazos afectivos y comerciales que existen entre ambas naciones, ha sido interpretada como un gesto desfavorable hacia un país hermano. Este hecho se suma a la reciente retirada abrupta del hemiciclo del Parlamento Europeo durante un debate en el que participaba el líder de la mayoría en dicho parlamento.
