Durante la etapa 15 de La Vuelta se vivió un momento tan insólito como lamentable: un manifestante propalestino irrumpió en la carretera y provocó la caída de dos ciclistas, entre ellos el español Javi Romo. Su acción no solo puso en riesgo la integridad de los corredores, sino que también ensució el esfuerzo de los deportistas y la emoción de la carrera. El deporte merece respeto, y los ciclistas merecen seguridad en cada kilómetro. El que está liderando todas las protestas es Ibón Meñika, exdirigente de Sortu condenado por pertenecer a la banda terrorista ETA
