El inicio del curso escolar en Minneapolis ha sido una auténtica tragedia. Un joven de 23 años, identificado como Robin Westman, se acercó a la escuela católica de la Anunciación, armado con un rifle, una escopeta y una pistola de nueve milímetros. Alrededor de la 08:30 de la mañana se estaba celebrando la misa diaria en la iglesia de la escuela, y Westman disparó a través de la ventana, matando a dos niños de 8 y 10 años, e hiriendo a 14 más y a tres feligreses. Posteriormente, se suicidó. El FBI está investigando el caso como un acto de terrorismo local y un crimen de odio hacia los católicos.
