El Ayuntamiento de Valencia anunciará en las próximas horas la instalación de cámaras de vigilancia para controlar posibles crecidas del cauce del Turia en episodios de fuertes precipitaciones, una medida destinada a evitar tragedias como la vivida el pasado 29 de octubre en la Comunidad Valenciana. Según recordó la periodista Alba Vila, el proyecto original de la Confederación Hidrográfica del Júcar, valorado en 55 millones de euros, contemplaba obras clave como un desvío de aguas al Turia, pero no llegó a ejecutarse porque el Gobierno de Pedro Sánchez lo excluyó de los presupuestos de 2021. Tal decisión justificó entonces el Ejecutivo, respondía a la incompatibilidad con la Ley de la Huerta impulsada por Ximo Puig. En el debate, Luis del Pino subrayó que no se trató de un problema de costes ni de necesidad, sino de la primacía dada a la protección medioambiental frente a infraestructuras que, a su juicio, podrían haber salvado vidas.
