Hay un dato que no se está comentando en casi ningún medio, pero que podría ser clave para entender lo que ocurrió con el apagón y el uso masivo de energías renovables en España.
El martes siguiente al apagón, el presidente del Gobierno tenía prevista una reunión con importantes inversores internacionales en el marco del evento «Invest in Spain», organizado por el Ministerio de Economía.Uno de los mensajes principales que se quería transmitir era que España es líder en energías renovables y un país ideal para invertir en este sector.
Según fuentes fiables, Pedro Sánchez habría dado instrucciones a la ministra para que Red Eléctrica maximizara el uso de energías renovables, con el objetivo de llevar “el mejor dato posible” a esa reunión. Esta orden coincidió con el colapso que provocó el apagón.
Además, según publica The Telegraph, Bruselas estaría presionando directamente al Gobierno para cerrar las centrales nucleares, lo que añade más presión para demostrar que las renovables son capaces de cubrir la demanda.
¿Se sacrificó la estabilidad del sistema eléctrico por razones políticas o de imagen? ¿Fue el presidente quien asumió el control de forma directa en esa decisión?
Este es el dato que no se cuenta, pero que lo cambia todo.
