Desde el partido de Santiago Abascal denuncian que entre el 22% y el 32% del precio de la vivienda se destina a impuestos y tasas. En concreto, las medidas que VOX pedía consistían en un tipo superreducido del IVA para la vivienda habitual y presión sobre la UE para permitir tipos inferiores al 5% o incluso la exención.
