Julio Ariza critica el plan de Pedro Sánchez sobre la regulación de medios y desinformación, argumentando que atribuir la difusión de bulos a la extrema derecha es una estrategia común para desacreditar a la oposición. Ariza defiende la necesidad de una opinión pública libre y señala que en España no todos los medios compiten en igualdad de condiciones, destacando que su medio se financia principalmente a través de aportaciones de sus espectadores, lo que considera un modelo verdaderamente democrático. Propone un cambio en la legislación que permita a los ciudadanos financiar directamente a los medios a través del IRPF, similar al sistema de financiación de ONGs, para asegurar la independencia y libertad editorial. Critica que los recursos públicos se destinen principalmente a grandes medios privados, beneficiándolos y eliminando la competencia.
