Analizamos cómo ha evolucionado la estructura familiar en las últimas décadas, enfocándonos en el impacto del «empoderamiento» de la mujer y su relación con la natalidad. ¿Realmente el empoderamiento ha liberado a las mujeres o, por el contrario, las ha sumido en un ciclo de trabajo inagotable y ha afectado la decisión de tener hijos?
Hablamos sobre cómo, en los años setenta y ochenta, una familia podía vivir dignamente con el salario de un solo miembro, pero hoy en día, la mayoría de las mujeres se ven obligadas a trabajar y a depender de otras para el cuidado de sus hijos. La consecuencia: menos tiempo para la familia, más estrés laboral y una caída en las tasas de natalidad.
¿El modelo actual ha sido un fracaso para las mujeres? ¿Ha llevado al abandono de la familia tradicional y la maternidad?
