JUPOL alerta de los riesgos de una regularización masiva y señala dos puntos especialmente preocupantes. El primero, la rapidez del proceso, ya que las brigadas de Extranjería están actualmente tensionadas y la capacidad para regularizar a medio millón de personas es prácticamente imposible. Laura García, portavoz de JUPOL, advierte de que muchos agentes destinados a Extranjería trabajan en investigaciones contra la trata de seres humanos y tendrían que abandonar estas labores para dedicarse a trámites administrativos. Una situación que, aseguran, genera indignación dentro del cuerpo. En materia de seguridad, JUPOL cuestiona el concepto de “delitos relevantes”, ya que personas que han delinquido podrían ser regularizadas debido a la demora en obtener una sentencia firme. Alertan de que esto podría suponer la regularización de delincuentes, ya que el término “relevante” no tiene una definición jurídica clara y no exige la ausencia total de antecedentes penales. Desde JUPOL denuncian, además, que esta medida no se ha consensuado con todos los partidos políticos ni con expertos, y temen que se haya diseñado para que nadie pueda frenar su aplicación.
