Este año podría resumirse con una palabra: corrupción. Y corrupción, sobre todo, de un partido en concreto: el PSOE. Y, precisamente por eso, hace unos meses Pedro Sánchez anunció una auditoría. Ese informe ya ha concluido y, atención, descarta la existencia de financiación ilegal porque no hay indicios de fondos no declarados o no trazados. Esa auditoría consta de 108 páginas y asegura que todos los gastos están justificados. Sin embargo, sí que se han detectado algunas irregularidades.
