En una de las principales infraestructuras de España, más de 400 personas sin hogar viven dentro de la terminal, generando una crisis social y de seguridad. Trabajadores denuncian plagas de chinches y piojos, robos, agresiones, tráfico de drogas, abusos sexuales y la presencia de mafias que controlan el entorno. El caos se concentra especialmente en zonas sin vigilancia como los baños o los ascensores. El acceso nocturno ha sido restringido y solo se permite la entrada a personas con billete o acompañantes, en un intento por contener los disturbios. AENA y el Ayuntamiento de Madrid han mantenido una disputa de competencias mientras la situación empeora. Ahora anuncian medidas conjuntas, pero los problemas persisten. En este reportaje de El Toro TV, damos voz a los trabajadores del aeropuerto, quienes revelan con claridad y valentía lo que se está viviendo cada día en Barajas.
