Termina mayo. Empieza junio. Y con él, el desfile de declaraciones. Mayo de 2026 ya tiene nombre: el mes de los escándalos. No porque hayan aparecido todos a la vez, sino porque todo lo que llevaba meses construyéndose ha reventado al mismo tiempo. Y conviene repasar, uno por uno, lo que este Gobierno lleva acumulado.
