España vive día de luto nacional tras la tragedia causada por la DANA, considerada la peor del siglo. Con más de 95 fallecidos y decenas de desaparecidos, el país enfrenta una situación de dolor y caos. Mientras tanto, el Gobierno ha mantenido su agenda política, avanzando en una reforma de Radio Televisión Española y aprobando subidas de impuestos durante los días de luto. La crítica se centra en la percepción de insensibilidad y falta de prioridad hacia las víctimas, al continuar con decisiones políticas pese a la gravedad de la tragedia. La indignación crece ante la aparente desconexión entre las palabras de apoyo y las acciones gubernamentales.
