Antonio Burgueño aborda la situación sanitaria en España, especialmente en Galicia, criticando la falta de capacidad del Partido Popular para comunicar eficazmente sus logros en el ámbito de la salud. Destaca la construcción de hospitales públicos en Vigo, uno en Lugo y otro en Ourense, así como el Hospital de Santiago, que ha sido un referente universitario y sanitario en Galicia.
El experto cuestiona las críticas de otros partidos, como el socialista, sobre la gestión de la sanidad. Señala que, a pesar de las inversiones realizadas, existe una frustración significativa debido a la crisis del modelo sanitario que se originó en los años 80 bajo el Partido Socialista. Burgueño enfatiza que, si bien es necesario financiar la atención primaria y la sanidad pública, se requiere una revisión completa del sistema de atención primaria.
En este contexto, destaca la importancia de la relación entre médicos y pacientes, criticando la reticencia del Partido Socialista a utilizar el término «médico de cabecera». Asegura que la elección del médico de cabecera por parte del paciente es esencial y sugiere que este concepto desagrada al partido socialista.
Burgueño argumenta que criticar la sanidad es fácil, pero comprender las verdaderas causas de los problemas requiere conocimiento y experiencia en el tema. Asimismo, subraya la necesidad de revisar y mejorar la atención primaria como parte fundamental de la solución.
