Tres millones de personas las sufren en España. Nadie las conoce. Sólo ellos saben su nombre. Y no tienen un tratamiento adecuado. En la mayoría de los casos, demasiado costoso. Tampoco hay investigación suficiente para resolver sus dificultades. Son las llamadas enfermedades raras. Un problema que pocos comparten pero que a muchos preocupa. Cada enfermedad rara es inusual pero no es tan raro sufrir una. Afectan a un 7 por ciento de la población mundial y se consideran como tal aquellas que tienen una baja frecuencia.
