La Lotería de Navidad, creada en 1812, ha aumentado progresivamente sus premios desde los 8.000 reales iniciales hasta los 400.000 euros actuales por décimo. A lo largo de la historia, los premios permitían adquirir propiedades, coches y tener estabilidad económica, pero con la inflación, el encarecimiento de la vivienda y los impuestos actuales, el poder adquisitivo del premio ha disminuido. Aun así, ganar sigue generando la misma alegría que en sus inicios.
