En Venezuela ya es “Navidad”. Nicolás Maduro dio inicio a las fiestas con fuegos artificiales lanzados desde El Helicoide, centro de reclusión señalado como el mayor espacio de torturas de América Latina, donde permanecen presos cientos de opositores. Otro año donde el chavismo adelanta la temporada festiva con reparto de bolsas de comida, ayudas sociales y los famosos perniles, convertidos en símbolo de las Navidades bolivarianas. Mientras tanto, desde el exterior, no faltan mensajes irónicos y hasta villancicos improvisados que se viralizan en redes. El régimen de Maduro no quiere más que desviar la atención de los problemas del país. El dictador utiliza las fiestas navideñas como propaganda y distracción política.
