Julio Ariza señala que la ausencia de una gestión eficaz suele estar vinculada a la corrupción, al colocar a personas sin la preparación necesaria en puestos de responsabilidad. Según Ariza, los socios del Gobierno toleran y mantienen estas prácticas por egoísmo y falta de asunción de responsabilidades. Ariza argumenta que lo sucedido en Adamuz no puede calificarse como un accidente, ya que existe una falta de diligencia y de atención al cumplimiento de los deberes necesarios para garantizar que la vía se encontrara en condiciones óptimas. En este sentido, afirma que se trata de un homicidio culposo, y no de un accidente fortuito.
